martes, 19 de febrero de 2008

UNIDAD 2

Existen diversos modelos explicativos de la producción textual en el cual encontramos: Modelos de Producto, es donde escribir es un fenómeno mecánico centrado estrictamente en la representación gráfica de los datos lingüísticos, proporcionados por fuentes externas. Es una actividad equiparable con la trascripción: importa el trazado de las letras y la copia fiel de los modelos exhibidos; esto justifica el que las prácticas de escritura enfaticen el producto final.

Los Modelos de Proceso en cuyo marco escribir no es más que traducir los fonemas a símbolos gráficos. Su mayor contribución es la rotundidad con que definieron la escritura como un proceso constituido por tres etapas: preescritura (diseño de un plan), escritura (desarrollo del plan) y reescritura (revisión y corrección). Pese al avance conceptual, estos supuestos fueron objeto de duras críticas: las etapas son inflexibles, de corte lineal y unidireccional.

Los Modelos Ecológicos o Contextuales es donde la noción de escritura se redimensiona: se mantiene el consenso en cuanto a que es un asunto individual de toma de decisiones, solución de problemas y aplicación de estrategias de planificación, supervisión, evaluación y reflexión; pero, además, se advierte como un proceso de intercambio social. Los textos obtienen significado en ámbitos delimitados (sociales, físicos, culturales).

Así como existen modelos de la producción escrita también existen enfoques didácticos para la enseñanza de la expresión escrita, dentro de los cuales tenemos: El enfoque basado en la gramática, nace en el contexto escolar de la enseñanza de la expresión escrita en la lengua materna, y luego se traspasa y adapta para la enseñanza de la escritura en . La idea básica es que para aprender a escribir se tiene que dominar la gramática de la lengua (las reglas que la construyen, la esencia, la estructura, la organización formal subyacente, etc.). El núcleo de la enseñanza lo constituye precisamente este conjunto de conocimientos gramaticales sobre la lengua: sintaxis, léxico, morfología, ortografía, etc., obviamente, la influencia más importante que recibe este enfoque proviene del campo de la lingüística o de la gramática. Los alumnos aprenden aquello que debe decirse, lo que dicen los libros de gramática: la normativa. Lo importante es que sepan distinguir lo que es correcto y lo que es incorrecto.

El enfoque basado en las funciones, nace en el contexto de la enseñanza de una L2 y, en concreto, en el seno de una metodología: la comunicativa. Sigue la tradición de métodos nocional-funcionales, desarrollados en Europa durante los años sesenta, en los que lo más importante es enseñar una lengua para usarla, para comunicase. En el aula, se enseña la lengua desde este punto de vista. El objetivo de una clase o lección es aprender a realizar una función determinada en la lengua que se aprende. La metodología es muy práctica en un doble sentido: por una parte, el contenido de la clase son los mismos usos de la lengua, tal como se producen en la calle (y no la gramática abstracta que les subyace); por otra, el alumno está constantemente activo en el aula: escucha, lee, habla con los compañeros, practica, etc.

El enfoque basado en el proceso Este enfoque pone el énfasis en el proceso de composición, en contraposición a los anteriores, que premiaban el producto acabado y listo. Lo importante no es enseñar sólo cómo debe ser la versión final de un escrito, sino mostrar y aprender todos los pasos intermedios y las estrategias que deben utilizarse durante el proceso de creación y redacción.

Y por ultimo pero no menos importante el enfoque basado en el contenido, se pone el énfasis en lo que dice el texto, en el contenido, y no en cómo sé dice, en la forma. Interesan cuestiones como si las ideas son claras, si están ordenadas, si son originales, si se relacionan con argumentos sólidos, si son creativas, etc. Los aspectos formales de la expresión y del texto (estructura, presentación, gramática, etc.) no se incluyen en la programación del curso y sólo se tratan si el alumno presenta necesidades de este tipo.

Una vez explicado los enfoques se explicaran los modelos instrucionales de la composición escrita. Según Mather y Roberts, gracias a las diversas estrategias y alternativas que le ofrece el profesor a sus alumnos, ellos aprenderán a realizar composiciones escritas excelentes. Por eso es que “apuestan a una instrucción directa en la composición escrita”.

En el modelo de Sharon Sorenson, la escritura está constituida por procesos previos, escritura, revisión y prueba, todos estos pasos nos ayudan a construir un texto de calidad. La planificación es importante en el proceso de escritura, puesto que gracias a ella el alumno puede generar nuevas ideas y a través de la revisión el estudiante reorganiza, acomoda y verifica sus ideas antes de concluir el texto.

El modelo de Berenice Wong, en donde se utiliza como estrategia de aprendizaje la revisión y elaboración de ensayos. Así como el cuestionario de metacognición, actitudes, autoeficacia, hoja de planificación y ficha de ayuda. Con todas estas actividades se pretende lograr que el alumno mejore su redacción de textos. La revisión de ensayos le facilitaría a los estudiantes, las pautas a seguir para elaborar ensayos.

Wong, partía de que para lograr una buena escritura era necesario e imprescindible planificar, escribir y revisar, puesto que si no planificamos, no sabemos cómo y qué vamos a leer para poder tener idea sobre el tema. Escribir, para ir organizando las ideas y que las mismas no se nos escapen, así como visualizar el orden y secuencia de las ideas. Por último revisar, porque mediante la revisión del texto nos daremos cuenta de los errores gramaticales, tales como (acentuación, ortografía, coherencia y cohesión) que posee el texto y así modificarlos para la redacción del texto final.

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